Ir al contenido principal

Ángel Mateos, Salamanca 1984 / Morille, 2012


 

La historia de esta inauguración que hoy nos congrega comenzó hace tres años, cuando Rafael Cid, Fernando Segovia y Andrés Allén, entrañables amigos, sugirieron la posibilidad de traer a Morille estas esculturas;   Fue en 2009, unas semanas antes de comenzar el Festival PAN, cuando me acompañaron para encontrarnos con Manuel Ambrosio y conocer Morille.
Sabíamos de la apuesta de Morille por la cultura, y nos gustó la idea de recuperar, de rescatar de su largo letargo estas obras para traerlas aquí.  Desde el primer momento supimos que no iban a estar solas: estarían arropadas por el calor y el entusiasmo de un pueblo volcado en una apuesta: la reivindicación de nuestros pueblos como valores culturales en sí mismos y como motores capaces de generar y acoger todo tipo de manifestaciones artísticas.
Mucha “culpa” tiene Manuel Ambrosio, verdadero motor de toda esta actividad que despliega Morille y que lo sitúan entre los pueblos más inquietos y concienciados por la dinamización cultural, a la vez que incrementan un patrimonio artístico genuino para el disfrute de todos.
Si Morille y su gente pueden estar orgullosos de esto, nosotros estamos encantados de que estos Desplazamientos se hayan hecho Morillejos.
Nos sumamos a esta apuesta de Morille, trayendo estas obras aquí, y estamos seguros de mantener con ello la fidelidad al pensamiento y sentir de Ángel Mateos.
Todos podéis comprender lo que para nuestra familia, significa la recuperación, la rehabilitación, de estas esculturas:
Para nosotros se suman a otras que mi padre tiene en ámbitos rurales, desde las solitarias esculturas en la dehesa del Cubo y de Villavieja, o el propio Museo del Hormigón en Doñinos…  así como otras tantas que se quedaron en el ámbito de los sueños personales de Ángel Mateos.
Si en un principio fueron diseñadas para ser contempladas sobre la diáfana superficie del agua, donde su reflejo nos ampliaba su percepción, no es menos cierto que en este entorno terrestre,  siguen siendo capaces de entablar un dialogo con el espacio natural en el que habitan,  confirmándonos en la idea de que el arte es algo más que un objeto que mirar, es sobre todo, una experiencia, un encuentro.
Han salido del cajón del olvido y han vuelto, aquí en Morille, a lucir sus colores.
Gracias al equipo de personas que con su esfuerzo hacen posible que actos como este sean una realidad.
Gracias Morille,  por vuestro esfuerzo_e_interés por acoger estas esculturas, y enhorabuena: vosotros lo habéis hecho posible.
Muchas gracias a todos.

Ángel Manuel Mateos

Entradas populares de este blog

EL MUSEO DE ÁNGEL MATEOS EN CONCRETO. LA EDIFICACIÓN.

Cuando uno pasa por Doñinos de Salamanca, atravesándolo y en mitad del pueblo, una extraña edificación llama poderosamente la atención de las miradas inquietas: aislada en medio de su parcela una construcción enteramente de hormigón armado. Aparentemente no es una vivienda, pues no se aprecian puertas ni ventanas…, más bien parece un búnker, o quizás, el capricho de un excéntrico personaje. Sorprende su estatismo, su quietud… su silencio. Es el Museo del Hormigón Ángel Mateos: el insólito museo de escultura en hormigón que el escultor, Ángel Mateos, levantó en esta localidad salmantina; su refugio, su bunker, su sueño.

Sigue leyendo: El Museo De Ángel Mateos
Leer más publicaciones en Calaméo

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA

Concurso de fotografía


En colaboración con el Ayuntamiento, la Asociación de Mujeres Mercedes Amaro, de Mayores Stº. Domingo de Guzmán y el AMPA del Colegio Domingo de Guzmán, convocamos un concurso de fotografía. el tema protagonista es el propio municipio, y el lema: "DOÑINOS A RAS DE SUELO".
Persigue descubrir, desde un particular punto de vista, una nueva visión del Doñinos actual, y pretendemos contribuir a "hacer comunidad" y a que los habitantes de Doñinos festejen y se sientan orgullosos de su pueblo.
Esperamos  que os animéis a participar. El plazo para ambas acaba en el mes de agosto. 

UNA EXPOSICIÓN A RECORDAR, SALAMANCA 1984

     La tarde del viernes 19 de octubre de 1984 Ángel Mateos inauguró su exposición más sonada y polémica: sus esculturas en el cauce del Tormes a su paso por Salamanca, en el tramo anterior al puente Enrique Esteban.
   Fue su exposición más sonada por lo impactante de la propuesta: Mateos pretendía una intervención artística con sus esculturas en el río, fuera de las salas de exposición y museos, donde "la diafanidad" de su superficie pudiera dar una nueva perspectiva a sus esculturas. También fue la exposición más polémica, pues el alcance mediático que concitaba, al ocupar un espacio público tan emblemático, con la vista de nuestra monumental Salamanca al fondo desde orilla opuesta, hizo de ella una exposición ampliamente comentada y con repercusión en el ámbito nacional. Aunque claro, fue en este ámbito cateto-provincial donde la polémica no faltó, pues una parte de salmantinos aducían una intervención poco respetuosa con el entorno monumental de la capital.






De cualquier …